jueves, 5 de diciembre de 2013

Los depósitos: cálculo de su rentabilidad.

Uno de los productos más básicos en la banca es el depósito bancario.
Te ofrecen una rentabilidad de un 2%, por ejemplo, y eso es lo que teóricamente ganas. Cuando pasa el tiempo y nos ingresan los intereses en la cuenta corriente nos damos cuenta que ese 2% no coincide con nuestro ingreso en la cuenta corriente.
¿Qué es lo que pasa?. Pues lo de siempre; los engaños, la letra pequeña, los impuestos...
Para evitar esto la solución es bien sencilla.
Vamos al banco, nos ofrecen un depósito con la rentabilidad del 2%. En ese momento preguntamos cuando nos va a dar esa inversión. Si la respuesta es el 2% mala señal porque no suele coincidir (si es TAE, no es TAE, clausulas...).
Entonces lo mejor es decirle al asesor o al banco que cuanto me va a dar exactamente en euros, en dinerito después de impuestos. En ese caso debería usar la calculadora, ver cual es la rentabilidad real y luego restarle los impuestos. Impuestos que el banco nos lo quita automáticamente y se los queda para hacer alguna "cosilla" con ellos.
Si hacemos esto nos vamos del banco sabiendo exactamente cual va a ser el dinero que nos dará nuestra inversión. 
Al hacer esto nos llevaremos muchas sorpresas porque habrá ocasiones en las que no merezca la pena dejar inmovilizado el dinero para una rentabilidad tan baja.
Otra cosa es preguntar la liquidez. Hay veces que nos dicen que tiene liquidez sin penalización y eso no es así.

No hay comentarios:

Publicar un comentario